Atenas en 3 días
¿Tenéis tres días para visitar Atenas? ¡Perfecto! Es el tiempo ideal para no solo tachar de vuestra lista los imprescindibles como la Acrópolis o el Barrio de Plaka, sino también para descubrir rincones con más calma, disfrutar de la gastronomía local e incluso asomaros al azul del mar Egeo.
Atenas es una ciudad que engancha. Su caos ordenado, su historia que brota en cada esquina y esa luz tan especial del Mediterráneo os van a enamorar. En esta guía de tres días, vamos a exprimir el tiempo al máximo. Si tenéis menos tiempo, recordad que también tenemos la guía de Atenas en dos días.
Antes de empezar
Para moveros por la ciudad, lo más cómodo es caminar, ya que el centro histórico es bastante compacto. Sin embargo, para ganar tiempo y comodidad, os recomendamos echar un vistazo a nuestros traslados en Atenas, ideales para llegar desde el aeropuerto directamente al hotel sin complicaciones.
Primer día
La primera jornada en Atenas debe dedicarse a lo más icónico. Empezaremos el día temprano, sobre las 8:00 horas de la mañana, para evitar las multitudes y el calor intenso. La Acrópolis es el símbolo de la ciudad y el lugar donde se encuentran el Partenón, el Erecteion y el Templo de Atenea Niké. Las vistas desde arriba son, sencillamente, inolvidables.
Para entender realmente lo que estáis viendo y no perderos detalle de la arquitectura y los mitos, os aconsejamos reservar la visita guiada por la Acrópolis. Si preferís algo más completo, el tour por Atenas, la Acrópolis y su Museo os llevará también por el centro histórico.
Al bajar de la roca sagrada por la ladera sur, encontraréis el Teatro de Dioniso, el más antiguo del mundo, y el impresionante Odeón de Herodes Ático, que hoy en día sigue acogiendo conciertos y representaciones.
Muy cerca, a los pies de la Acrópolis se extiende Plaka, el "Barrio de los Dioses". Perdeos por sus calles estrechas y laberínticas. Dentro de Plaka, podéis buscar la zona de Anafiotika: un pequeño oasis de casas blancas y puertas azules que os hará sentir como si estuvierais en una isla de las Cícladas en pleno centro de la ciudad.
Para comer, os sugerimos buscar alguna taberna en la calle Mnisikleous (la de las famosas escaleras). Pedid una ensalada griega (Horiatiki), un poco de moussaka y, por supuesto, tzatziki. ¡Os encantará! También podéis decantaros por un tour gastronómico por Atenas para degustar lo mejor de la cocina griega.
Por la tarde, podéis visitar el Ágora Antigua, el centro de la vida social y política de la antigua Atenas. Allí podréis ver el Templo de Hefesto, uno de los templos griegos mejor conservados del mundo. También tenéis la opción de hacer una visita guiada por el Ágora.
Para terminar el primer día, subiremos a la Colina de Filopapo. Es un paseo suave y ofrece, sin duda, la mejor panorámica del Partenón cuando empieza a caer el sol. Es el momento perfecto para vuestras fotos.
Segundo día
Hoy vamos a conocer la Atenas con más ambiente, la que mezcla lo antiguo con la vida cotidiana moderna.
Comenzaremos el día en la Plaza Sintagma. Frente al Parlamento griego, cada hora en punto, se realiza el cambio de guardia de los Evzones. Es un ritual curioso y lleno de tradición que no os podéis perder. Tras el cambio de guardia, cruzad al Jardín Nacional, un pulmón verde donde podréis caminar a la sombra. Al final del jardín encontraréis el Zappeion, un edificio neoclásico precioso.
A pocos pasos está el Estadio Panatenaico (Kallimarmaro), construido enteramente en mármol blanco y donde se celebraron los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en 1896. Si sois amantes del deporte, podéis entrar y sentir la energía de la pista.
Muy cerca veréis las imponentes columnas del Templo de Zeus Olímpico. Aunque solo quedan unas pocas en pie de las 104 originales, su tamaño os dejará boquiabiertos. Este lugar es una de las paradas del tour mitológico por Atenas. Justo al lado se encuentra el Arco de Adriano, que marcaba el límite entre la ciudad antigua y la nueva ciudad romana.
Caminando hacia Monastiraki, os encontraréis con el epicentro de la vida comercial. El mercado de pulgas (pazari) es ideal para comprar recuerdos, desde sandalias de cuero hechas a mano hasta antigüedades. Si os entra hambre, el área de Monastiraki es famosa por sus locales de souvlaki y gyro.
Por la tarde, podéis dedicar al menos un par de horas al Museo de la Acrópolis, uno de los mejores museos del mundo. Su suelo de cristal os permitirá ver las excavaciones arqueológicas bajo vuestros pies, y su última planta recrea las dimensiones exactas del Partenón. Os aconsejamos comprar la entrada al museo con antelación para evitar las colas.
En caso de que hayáis visitado el Museo de la Acrópolis, podéis decantaros por un tour nocturno por Atenas para ver los atractivos de la ciudad iluminados durante la noche.
Para cenar, dirigíos al barrio de Psiri. Es la zona de moda, llena de bares con música en directo (rebetiko), graffitis impresionantes y un ambiente joven y alternativo.
Tercer día
En vuestro tercer día, tenéis dos opciones geniales dependiendo de vuestros gustos: explorar los alrededores de Atenas o profundizar más en la ciudad y disfrutar de su costa.
Si queréis salir de la ciudad, el Cabo Sunión es la opción estrella. Allí se encuentra el Templo de Poseidón, ubicado en un acantilado sobre el mar Egeo. La luz allí es mágica, especialmente al atardecer. Podéis optar por el autobús turístico a Cabo Sunión para disfrutar allí de vuestra última tarde.
Si preferís un cambio total de aires, podéis dedicar el día a navegar. El crucero a Hidra, Poros y Egina os permitirá conocer tres islas griegas preciosas en un solo día, regresando a Atenas por la noche para la última cena. Y si queréis conocer dos de las islas griegas más famosas, tenéis la opción de subiros al ferry que os llevará a Santorini o a Mykonos.
Por otro lado, si decidís quedaros en la ciudad, podéis aprovechar la mañana para visitar el Museo Arqueológico Nacional, que alberga la mayor colección de objetos de la Grecia antigua del mundo. En este enlace podéis comprar la entrada con antelación.
Para comer, podéis buscar algo en el barrio de Kolonaki, la zona más elegante de la ciudad. Y para el gran final, subid al Monte Licabeto. Podéis hacerlo a pie o en el funicular. Es el punto más alto de Atenas y las vistas de 360 grados, con el mar al fondo y la Acrópolis iluminada, os dejarán sin palabras.
Para vuestra última noche, ¿qué os parece una cena diferente? En Dinner in the Sky podréis despedir la capital griega a 40 metros de altura mientras deleitáis vuestro paladar. ¡Una velada que no olvidaréis!
Consejos para vuestro viaje por Atenas de tres días
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Entradas: Comprad la entrada combinada para la Acrópolis y otros sitios arqueológicos si pensáis ver más de tres monumentos; ahorraréis dinero.
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Agua: El agua del grifo en Atenas es potable y muy buena. Si lleváis vuestra botella rellenable podréis ahorrar y cuidar el medio ambiente.
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Calzado: Llevad calzado cómodo y con buen agarre. El mármol de los monumentos y las calles puede estar muy resbaladizo.
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Seguridad: Atenas es segura, pero tened cuidado con vuestras pertenencias en zonas muy concurridas como el metro o Monastiraki.